El propósito de la vida: Entrenar la mente para la felicidad [3/3]

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El camino hacia la felicidad.

El hecho de señalar el estado mental como el factor fundamental para alcanzar la felicidad no significa negar que debamos satisfacer nuestras necesidades físicas básicas de alimentación, vestido y cobijo. Pero, una vez satisfechas esas necesidades, el mensaje es claro: no necesitamos más dinero, éxito o fama, no necesitamos tener un cuerpo perfecto o una pareja perfecta… en ese momento tenemos ya una mente con todo lo imprescindible para alcanzar la completa felicidad.

Al presentar este enfoque para trabajar con la mente, el Dalai Lama dijo:

Al referirnos a “mente” o “conciencia”, no debemos olvidar que hay muchas variantes de ella. Tal como sucede con las condiciones externas o los objetos, que algunos son muy útiles, otros nocivos  y algunos neutros; al tratar con materia exterior solemos identificar primero las sustancias útiles, para cultivarnos y beneficiarnos, y nos libramos de las nocivas. De modo similar, hay miles de “mentalidades” diferentes. Entre ellas, algunas son muy útiles y deberíamos fomentarlas. Otras son negativas, muy nocivas, y deberíamos intentar desecharlas,

Así pues, el primer paso en búsqueda de la felicidad es aprender. Primero debemos aprender como las emociones y los comportamientos negativos son nocivos y como son útiles las emociones positivas. Tenemos que darnos cuenta que dichas emociones no solo son malas para cada uno de nosotros, personalmente, sino también para la sociedad y el futuro del mundo. Saberlo fortalece nuestra determinación de afrontarlas y superarlas. Debemos ser consientes de los efectos beneficiosos de las emociones y los comportamientos positivos; ello nos llevara a cultivar, desarrollar y aumentar esas emociones, por difícil que sea: tenemos una fuerza interior espontanea. A través de este proceso de aprendizaje, del análisis de pensamientos y emociones, desarrollamos gradualmente la firme determinación de cambiar, con la certidumbre de que tenemos en nuestras manos el secreto de nuestra felicidad, de nuestro futuro, y de que no tenemos que desperdiciarlo.

En el budismo se acepta el principio de causalidad como una ley natural. Al tratar con la realidad, hay que tener en cuenta esa ley. Así, por ejemplo, en el campo de las experiencias cotidianas, si se producen ciertos acontecimientos indeseables, el mejor método para asegurar de que no vuelvan a ocurrir es procurar que no se vuelvan a repetir las condiciones que lo producen. De modo similar, si quieres tener una experiencia determinada, lo más lógico es buscar y acumular aquellas causa y condiciones que lo favorecen.

Sucede lo mismo con los estados y las experiencias mentales. Si se desea felicidad, se deberían buscar las causas que en otras ocasiones las han producido, y si no se desea el sufrimiento,  deberíamos procurar que no vuelva a presentarse las causas ni condiciones que dieron lugar al mismo. Es muy importante aprender apreciar este principio.

Hemos hablado de la importancia suprema del factor mental para alcanzar la felicidad. Nuestra siguiente tarea, por tanto, consiste en examinar la variedad de estados mentales que experimentamos. Necesitamos identificarlos con claridad y clasificarlos en función de que nos conduzca o no a la felicidad.

Por ejemplo, el odio, los celos, la cólera, son nocivos. Los consideraremos estados negativos de la mente por que destruyen nuestro bienestar mental; cuando se abrigan sentimientos de odio o de animadversión hacia alguien, cuando la persona se siente llena de odio o de emociones negativas, todo nos parece hostil. La consecuencia es que hay más temor, una mayor inhibición e indecisión, una sensación de inseguridad.

Hay miles de estados mentales diferentes. ¿Cuál sería la definición de una persona psicológicamente saludable o bien adaptada?

Yo considero saludable a una persona compasiva, cálida y de corazón bondadoso. Si tienes sentimientos de compasión y deseas ser amable, hay algo que abre automáticamente tu puerta interior y puedes comunicarte mucho más fácilmente con otras personas. Ese sentimiento de cordialidad ayuda a abrirse a los demás. Se descubre entonces que todos los seres humanos son como uno mismo, de modo que puedes relacionarte más fácilmente con ellos. Eso genera un espíritu de amistad.

En cualquier caso creo que cultivar los estados mentales positivos como la amabilidad y la compasión, conduce decididamente a una mejor salud psicológica y a la felicidad.

Disciplina Mental.

Es práctica y racional identificar y cultivar los estados mentales positivos, así como identificar y eliminar los estados negativos. Aunque inicialmente parezca un tanto seca esta sugerencia de analizar sistemáticamente la variedad de estados mentales que experimentamos, se deja uno arrastrar por la fuerza lógica de su razonamiento. En lugar de clasificar estados mentales, emociones o deseos con arreglo a juicios morales externos, como “la avaricia es un pecado” o “el odio es maligno”, clasificara las emociones simplemente sobre la base de si conduce o no a la felicidad ultima.

Alcanzar la verdadera felicidad exige producir una transformación en las perspectivas, en la forma de pensar, y eso no es sencillo. Para ello es preciso aplicar muchos factores diferentes desde distintas direcciones. No se debe tener, por ejemplo, la idea de que solo existe una clave, un secreto que, si se llega a desvelar, hará que todo marche bien.  Para cuidar adecuadamente del propio cuerpo; se necesitan diversas vitaminas y nutrientes, no solo uno o dos.

Del mismo modo, para alcanzar la felicidad hay que utilizar una variedad de enfoques y métodos, superar los variados y complejos estados negativos. Si tratas de superar ciertas formas negativas de pensar, no podrás conseguirlo utilizando una técnica una o dos veces. El cambio requiere tiempo. Hay muchos rasgos mentales negativos, de modo que afrontarlos y contraatacar no es fácil. Requiere la reiterada aplicación de diferentes técnicas y tomarse el tiempo necesario para familiarizarse con ellas. Se trata de un proceso de aprendizaje.

A medida que pasa el tiempo, se van acumulando los cambios positivos. Cada día, al levantarte, puedes desarrollar una sincera motivación positiva al pensar: “Utilizare este día de una forma más positiva. No desperdiciare este día.” Luego por la noche antes de acostarte, analiza lo que has hecho y pregúntate: ¿”Utilice este día como lo tenía previsto”? Si todo se desarrollo tal como lo tenias pensado, deberías alegrarte por ello. Si alguna cosa salió mal lamenta lo que hiciste y examínalo críticamente. Gracias a métodos como este, puedes ir fortaleciendo los aspectos positivos de la mente.

En mi caso, por ejemplo, como monje creo en el budismo y, a través de mi experiencia, se que su práctica es muy útil para mi. No obstante, pueden surgir ciertos sentimientos, como cólera o apego, debido a la costumbre o a muchas vidas anteriores. Hago entonces lo siguiente: primero aprender el valor positivo de las prácticas, luego incrementar mi determinación y finalmente tratar de ponerlas en práctica. Al principio la utilización de las prácticas positivas es muy débil, porque las influencias negativas siguen siendo muy poderosas. Finalmente, sin embrago, a medida que intensificas las practicas positivas, disminuyen los comportamientos negativos. Así que, en realidad, la practica del *Dharma  es una batalla constante dentro de nosotros, en la que se trata de sustituir el condicionamiento o la costumbre negativa por un condicionamiento positivo.

No hay actividad que no se torne más fácil gracias al entrenamiento constante.

 

AGRADEZCO HUMILDEMENTE SU ATENCIÓN.

 DHARMA DEL 07/Nov/2011

POR PEPE LARA

Bibliografía:

El Arte de la felicidad – Por el Dalai Lama con Howard C. Cutler MD

El propósito de la vida: Las fuentes de la felicidad [2/3]

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El Dalai Lama explica:

Aunque es posible alcanzar la felicidad, esta no es algo simple. Existen muchos niveles. En el budismo, por ejemplo, se hace referencia  a los cuatro factores de la realización o felicidad: riqueza, satisfacción mundana, espiritualidad e iluminación. Juntos, abarcan la totalidad de las expectativas  de felicidad de un individuo.

Dejemos de lado por un momento las más altas aspiraciones religiosas o espirituales, como la perfección y la iluminación, y abordemos la alegría y la felicidad tal como las entendemos desde una perspectiva mundana. Dentro de este contexto, hay ciertos elementos clave que contribuyen a la alegría y a la felicidad. La buena salud, por ejemplo, se considera un elemento necesario para una vida feliz. Otra fuente de felicidad son nuestras posesiones materiales o el grado de riqueza que acumulamos. Y también tener amistades o compañeros. Todos reconocemos que, para disfrutar de una vida plena, necesitamos un círculo de amigos con los que podamos relacionarnos emocionalmente y en los que podamos confiar.

Todos estos factores son, de hecho, fuentes de felicidad. Pero para que un individuo pueda utilizarlos plenamente con el propósito de disfrutar de una vida feliz y realizada, la clave se encuentra en el estado de ánimo. Eso es lo esencial.

Si utilizamos de forma positiva nuestras circunstancias favorables, como la riqueza o la buena salud estas pueden transformarse en factores  que contribuyan a alcanzar una vida más feliz.  Y, naturalmente, disfrutaremos de nuestras posesiones materiales éxito, etcétera. Pero sin la actitud mental correcta, sin atención a ese factor, esas cosas tienen muy poco impacto sobre nuestros sentimientos a largo plazo.

Si, por ejemplo, se abrigan sentimientos de odio o de intensa cólera, se quebranta la salud, destruyendo así una de las circunstancias favorables. Cuando uno se siente infeliz o frustrado, el bienestar fisco no sirve de mucha ayuda. Por otro lado, si se logra mantener  un estado mental sereno y pacifico, se puede ser una persona feliz aunque se tenga una salud deficiente.

Aun teniendo posesiones maravillosas, en un momento intenso de cólera o de odio nos gustaría tirarlo todo por la borda, romperlo todo. En ese momento, las posesiones no significan nada.

En la actualidad hay sociedades materialmente muy desarrolladas en las que mucha gente no se siente feliz. Por debajo de la brillante superficie de opulencia hay una especie de inquietud que conduce  a la frustración, a peleas innecesarias, a las dependencias de la droga o del alcohol, y en el peor de los casos, al suicidio. No existe, pues, garantía alguna de que la riqueza pueda proporcionar, por si sola, la alegría o la satisfacción que se buscan. Lo mismo cabe decir de los amigos. Desde el punto de vita de la cólera o el odio, hasta el amigo mas intimo parece glacial o distante.

Todo esto muestra la gran influencia que tiene el estado mental sobre nuestra experiencia cotidiana. Por tanto, debemos tomarnos ese factor muy seriamente.

Así pues, dejando aparte la perspectiva de la practica espiritual, incluso en los términos mundanos del disfrute de la existencia,  cuanto mayor sea el nivel de calma de nuestra mente, tanto mayor será nuestra capacidad para disfrutar de una vida feliz.

Tener un estado mental sereno o pacifico no significa permanecer distanciado o vacio. La paz mental o el estado de serenidad de la mente tiene sus raíces en el afecto y la compasión y supone un elevado nivel de sensibilidad y sentimiento.

“Cuando se carece de la disciplina interna que produce la serenidad mental no importan las posesiones ni las condiciones externas, ya que estas nunca proporcionaran a la persona la sensación de alegría y felicidad que busca. Por otro lado, si se posee esta cualidad interna la serenidad mental y estabilidad interior, es posible tener una vida gozosa, aunque falten las posesiones materiales que uno consideraría normalmente necesitarías para alcanzar la felicidad.”

 

Satisfacción interior.

Hay muchas cosas que deseamos.

Creo hay dos clases de deseo  comenta el Dalai Lama. Ciertos deseos son positivos. El deseo de la felicidad, por ejemplo, es algo absolutamente correcto. El deseo de paz, de vivir en un mundo más armonioso, más acogedor. Ciertos deseos son muy útiles.

Pero se llega a un punto en que los deseos pueden ser insensatos. Eso suele producir problemas.

A veces que un deseo sea excesivo, negativo depende de las circunstancias o de la sociedad en que se vive. Por ejemplo, tener un coche más caro que los vecinos puede ser un problema para ellos si se sienten celosos, pero al poseedor le proporciona una satisfacción y gozo.

El Dalai Lama indica:

No… la satisfacción, por si sola, no puede determinar si un deseo o acción es positivo o negativo. Un asesino puede experimentar una sensación de satisfacción en el momento de cometer el asesinato, pero eso no justifica su acto. Todas las acciones no virtuosas, como mentir, robar, etcétera, son realizadas por personas que en ese momento pueden experimentar satisfacción. La frontera entre lo negativo y lo positivo de un deseo o acción no viene determinada por la satisfacción inmediata, si no por los resultados finales, por las consecuencias positivas o negativas.

Cuando se habla de la avaricia, una cosa bastante característica de ella es que, aunque se llega por el deseo de obtener algo, no quedas satisfecho al obtenerlo.

Lo irónico de la avaricia es que aún cuando la motivación fundamental es la búsqueda de la satisfacción, no te sientes satisfecho ni siquiera después de conseguir el objeto de tu deseo. El verdadero antídoto de la avaricia es el contento. Si vives contento, la consecución de bienes pierde importancia.

¿Cómo podemos alcanzar, por tanto, satisfacción interior? Hay dos métodos. Uno de ellos consiste en obtener todo aquello que deseamos y queremos, el dinero, las casas, los coches, la pareja y el cuerpo perfectos. Pero tarde o temprano nos encontraremos con algo que deseamos pero no podemos tener. El segundo método, mucho más fiable, consiste en querer y apreciar lo que tenemos.

 

Valor interior.

Trabajar en nuestra perspectiva mental es un medio más efectivo para alcanzar la felicidad que buscarla en fuentes externas, como la riqueza, la posición y hasta la salud. Otra fuente interna de felicidad, estrechamente relacionada con un sentimiento de satisfacción, es la conciencia del propio valor.

Es otra fuente de valor y dignidad a partir de la cual puede uno relacionarse con otros seres humanos. Puedes relacionarte con ellos porque perteneces a la comunidad humana. Compartes ese lazo con todos. Y ese vínculo es suficiente para crear una conciencia de valor y dignidad. Ese lazo se puede convertir en un consuelo en caso de que pierdas todo lo demás.

Hay veces que la gente confunde felicidad con placer, la felicidad más alta se produce al llegar a la fase de liberación, en la que ya no existe más sufrimiento. La autentica felicidad se relaciona mas con la mente que con el corazón. La felicidad que depende principalmente del placer físico es inestable; un día existe y al día siguiente puede haber desaparecido.

AGRADEZCO HUMILDEMENTE SU ATENCIÓN.

 DHARMA DEL 24/OCT./2011

POR PEPE LARA

Bibliografía:

El Arte de la felicidad – Por el Dalai Lama con Howard C. Cutler MD

El propósito de la vida: El derecho a la felicidad [1/3]

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“CREO QUE EL PROPOSITO fundamental de nuestra vida es buscar la felicidad. Tanto si se tienen creencias religiosas como si no, si se cree en tal o cual religión, todos buscamos algo mejor en la vida. Así pues, creo que el movimiento primordial de nuestra vida nos encamina en pos de la felicidad.

Si. Estoy convencido de que se puede alcanzar la felicidad mediante el entrenamiento de la mente.”

Al decir “entrenamiento de la mente” en este contexto, no me estoy refiriendo a la “mente” simplemente como una capacidad cognitiva o intelecto. Utilizo el término más bien en el sentido de la palabra tibetana sem,  que tienen un significado mucho más amplio, más cercano al de “psique” o “espíritu”, y que incluye intelecto y sentimiento, corazón y cerebro. Al imponer una cierta disciplina interna, podemos experimentar una transformación de nuestra actitud, de toda nuestra perspectiva y nuestro enfoque de vida.

“Hablar de esta disciplina interna supone señalar muchos factores, y quizá también tengamos que referirnos a muchos métodos. Pero en término generales, uno empieza por identificar aquellos factores que conducen a la felicidad y los que conducen al sufrimiento, una vez hecho eso, es necesario elegir gradualmente los factores que llevan al sufrimiento mediante el cultivo de los que llevan a la felicidad. Ese es el camino.

En el Dalai Lama se observa que la felicidad personal se manifiesta en él como una sencilla voluntad de abrirse a los demás, de crear un clima de afinidad y buena voluntad,  incluso en los encuentros de breve duración.

AGRADEZCO HUMILDEMENTE SU ATENCIÓN.

 DHARMA DEL 24/OCT./2011

POR PEPE LARA

Bibliografía:

El Arte de la felicidad – Por el Dalai Lama con Howard C. Cutler MD

Dharma

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El término Dharma tiene muchas connotaciones; no existe un equivalente exacto en el léxico español. Se utiliza con frecuencia para referirse a las enseñanzas y doctrina de Buda, incluido el cuerpo tradicional de escrituras, así como el estilo de vida y la conciencia que se derivan de la aplicación de las enseñanzas. A veces, los budistas utilizan la palabra en un sentido general, para referirse a prácticas espirituales o religiosas, a la ley espiritual universal o a la verdadera naturaleza de los fenómenos, el termino buddhadbarma, mas especifico, para los principios y prácticas del camino budista.

La palabra sanscrita Dharma deriva de una raíz que significa “sostener”  y en este sentido, la palabra tiene un significado más amplio, al referirse a cualquier comportamiento o comprensión que sirva para “sostener” al individuo y protegerlo del sufrimiento y sus causas.

Despertando la alegría [Capítulo: El gozo de amar a otros]

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Introducción:

Éstas pláticas que voy a compartirles están tomadas íntegramente del libro “Awakening Joy” de James Baraz. Hice una traducción tratando de rescatar las ideas que me gustaron y son las que les quiero compartir.

El Dalai Lama dice: Es importante entender que nuestra felicidad está ligada a la felicidad de otros. No hay felicidad individual totalmente independiente de los otros.

Nuestras posesiones más queridas no se comparan en valor a amar y ser amado. Ya sea, el amor romántico, el natural e incuestionable amor entre un padre y un hijo, la profunda conexión entre buenos amigos, o el incondicional amor que podemos tener por la vida cuando nos sentimos conectados  a todo en nuestro alrededor: la esencia de la experiencia es la misma estar sostenido en una poderosa fuerza misteriosa, una presencia viva que nos permite ser parte de algo más grande que nosotros. Los humanos, ansiamos el amor, rezamos por él, morimos por él, vivimos por él y sentimos profunda felicidad, pero también sentimos profundo dolor por él.

Las relaciones, en ocasiones pueden ser una fuente de dolor y decepción. Nuestros amigos nos pueden fallar, los hijos puede dar preocupaciones, los matrimonios puede ser causa de dolor, entonces ¿cómo algo tan bello  como el amor, puede ser una fuente de de dolor? Y entonces también ¿Cómo es que amar a otros puede ser un camino confiable hacia el gozo?

Cómo hemos platicado en los otros capítulos, lo que sucede dentro de nosotros es mucho más importante que lo que sucede fuera, es decir, no podemos controlar lo que sucede en el exterior pero  podemos entrenar a nuestra mente para que vea claramente y entrenar a nuestro corazón para que permanezca abierto, inclusive en momentos de dolor. Y todos los capítulos anteriores nos van ayudando a tener las bases sólidas para poder vivir plenamente el gozo de amar a otros.

  1.  La intención de querer estar gozoso, pleno y feliz  puede ser una guía para cómo nos relacionamos con otros.
  2. La atención plena es la herramienta que nos ayuda a estar totalmente presentes para y con otros.
  3. La gratitud nos permite apreciar las cualidades de otros.
  4. Aprendemos a trabajar con el dolor cuando las cosas no van bien.
  5. Integridad, la base de la confianza y respeto tan vital para tener una relación.
  6. Dejar ir, o soltar de las expectativas que ponemos en otros y en cambio ver quiénes son.
  7. Amarnos a nosotros mismos es el prerrequisito para amar a otros y recordar que ellos también quieren ser felices.

Y ahora  ésta conexión con otros una de las fuentes más importantes de gozo.

Una vez Ananda le comentó al Buda: parecería que tener buenos amigos es la mitad de una vida virtuosa, el Buda le contestó: No Ananda, tener bueno amigos es el TODO de una vida virtuosa.

Sin embargo, tenemos la idea errónea de que el amor se puede perder, pero realmente el amor nunca se puede perder, “porque el amor siempre ha estado y estará dentro de nosotros esperando ser activado”.

Ram Dass dice que la experiencia del amor es tan maravillosa que creemos que la otra persona es la causa, y por lo tanto nos aferramos. Pero el amor es un movimiento del corazón que se abre e irradia hacia fuera.

Piensen en alguien que amen profundamente, ¿qué pasa en tu cuerpo? Siente la energía del amor. ¿De dónde viene éste amor? Una persona podrá despertar la experiencia del amor, pero el amor esta dentro de nosotros. Y podemos cultivar un corazón amoroso fortaleciendo esa sensación a través  de la atención plena.

Un aspecto que se trata en el capítulo  y me pareció interesante es que gran parte de nuestro amor viene con un cierto nivel de apego que nos resulta doloroso. Nos gusta que las personas que nos aman piensen y actúen en formas que nosotros creemos son lo mejor para ellos. Queremos que digan y hagan cosas que nos agradan.

Y lo que pasa es que cuando queremos que cosas, personas, o ideas sean de cierta manera estamos apegados a éste deseo y cuando no sale como queremos , como es el caso muchas veces, sufrimos…el autor llama a esto: el sufrimiento del amor.

Cuando amamos a alguien, queremos que él o ella sean felices. Se necesita mucha fe para confiar que ellos encontraran  su manera, aunque sea diferente a la nuestra. Esta forma de confiar es necesaria en cualquier relación, pero especialmente con los hijos.

Un elemento clave de compartir una conexión amorosa con otros es cambiar el foco de atención en nosotros mismos. Si estamos preocupados  con nosotros, no podemos estar realmente presente para otros. Estamos preocupados pensando cómo estamos o qué podemos sacar de la interacción. Les caigo bien? Estoy siendo aburrida? Notan lo inteligente, nerviosa, etc que soy? Cuando nos vemos como el centro del universo accedemos a todo y a todos alredor basado en lo que nos gusta y lo que nos disgusta, que queremos y lo que necesitamos.

El autor da un ejemplo, mi esposa entra a donde estoy leyendo y yo inmediatamente le digo: acuérdate que el fin quedamos de ir a tal lado, oye no habló el Sr. X, o en el super acuérdame de comprar X, ó cualquier otra cosa…James Baraz dice: me puede tomar algunos minutos pensar en que razones tiene ella para ir al cuarto, igual y simplemente entro para decirme hola y yo me lo perdí…

Claro que necesitamos comunicarnos  con los demás de diez mil cosas, pero de repente hacer una pausa y simplemente reconocer un amigo, esposo, familiar, no como un satélite a nuestro mundo pero como alguien que amamos y sentir la conexión con ellos de una manera fresca.

Para terminar el autor retoma el tema del Desarrollo de un corazón amoroso

El Dalai Lama dice: mi religión es la generosidad.

¿Cómo hacemos que nuestra religión sea la generosidad?

Practicando el amor bondadoso, evocar repetidamente el espíritu del amor en ti y en lo demás y fortalecerlo.

Y una maravillosa forma de hacerlo es con las frases de metta que repetimos aquí todos los lunes. Practicar metta ó amor bondadoso hacia nosotros mismos y hacia los otros. (poner recordatorios e incluir las 5 etapas: nosotros mismos, seres queridos, personas neutras, alguien difícil, a todos los seres).

Marina Rojo Awakening Joy . 10 Steps that will put you on the road to real happiness. Jamez Baraz & Shoshana Alexander. Editorial Bantam.

Despertando la alegría [Capítulo: La dulzura de amarnos]

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Introducción:

Éstas pláticas que voy a compartirles están tomadas íntegramente del libro “Awakening Joy” de James Baraz. Hice una traducción tratando de rescatar las ideas que me gustaron y son las que les quiero compartir.

The sweetness of loving ourselves

Lo que nos decimos o en el peor, pero común de los casos, es:

Si tan solo…seguido por alguna variación de: “ fuera más delgad@, más inteligente, más o menos sensible, más calmad@, más éxitos@, si fuera más firme en mis decisiones…”

Las evaluaciones que tenemos de nosotros mismos, casi siempre son en comparación  a otros, o algún ideal o estándar que hemos adoptado.  Y, añadimos otra capa a nuestro sufrimiento: cerramos nuestro corazón a nosotros mismos. Y nos encontramos en un predicamento: nos resistimos a aceptarnos tal y como somos, pero es lo que tenemos.

Para muchos de nosotros la idea de amarnos puede parecer demasiado lejana. Pero SI SABEMOS amar a otras personas, tenemos en nosotros mismos la capacidad de amarnos. Piensen un momentito en alguien a quien verdaderamente amen incondicionalmente, alguien a quien le desean la plena felicidad, el gozo, la paz…cuando piensan en ésta persona el corazón naturalmente se empieza  abrir, no es así? Hay una sensación física muy clara no?. Y sin embargo, como toda persona, él o ella tienen defectos,  si sólo pensáramos en sus defectos, perderíamos la riqueza que hay en ella, y éste es el meollo, si queremos empezar a aceptarnos y eventualmente amarnos a nosotros mismos: tenemos que aceptar el paquete completo. Esta capacidad de amarnos no se da necesariamente rápido. Las vocecitas negativas que nos rondan (padres, maestros, hermanos, novios, novias), están en nuestra mente.

Cada uno tenemos nuestra letanía de imperfecciones…soy una impaciente de lo peor, soy chaparra y llenita, soy una cafre,  soy juzgona, o la brillantez de un amigo te deja sintiendo que nos tienes nada que ofrecer, etc. etc.…fácilmente podemos  caer un remolino de descalificaciones hacia nosotros mismos… James Baraz cuenta en el libro de una historia que Ginger nos contó alguna vez: La tribu de Bambena en Africa tiene una tradición, cuando alguien actúa sin conciencia y hace algo torpe, se le lleva frente a toda la tribu y se hace una ceremonia que puede tardar hasta días:

Cada persona de la tribu habla con el acusado, uno por uno, le va diciendo de todo lo que se acuerde que ha hecho: recordándole todos sus atributos positivos, fortalezas, buenas intenciones,  etc. Cuando la ceremonia termina todo mundo celebra y le dan la bienvenida a la tribu de nuevo.

Si adaptamos la historia a nuestra vida, Vamos a darnos la bienvenida; el chiste para amarnos no es evadir ó eliminar lo negativo, sino aceptarlo y acogerlo, al igual que lo positivo.

No es fácil amarse a uno mismo, en el libro el autor platica como hay retiros especiales de meditación y silencio pero dedicados al amor bondadoso hacia nosotros mismos.

En este capítulo del libro vienen algunos tips,

Ejercicio 1, Piensa en alguien que verdaderamente te ame, imagínate a ti mismo como esa persona, mírate a través de los ojos de esa persona. ¿Qué cualidades ves en ti desde esta perspectiva? Siente unos momentos y toma  lo que estás sintiendo…… Y ahora regresa a ti, y vive como es tener esas cualidades en ti, aprécialas, gózalas…escríbelas  y al despertar recuerda durante una semana completa esas cualidades que viste a través de unos ojos amorosos.

Se dice que una mente ampliada por nuevas ideas no se regresa a como estaba en sus dimensiones originales.

Todos los seres humanos somos parte de un enorme movimiento que es mucho más grande que nosotros; tal como la enfermedad y la muerte, los volcanes y terremotos son parte de lo que es la maravilla de la vida, nuestra ignorancia y confusión  son parte de la totalidad  de lo que significa estar vivo.  Por esto el sentirse mal, equivocado,  no merecedor de amor porque somos tal o cual es ver la realidad desde una perspectiva limitada. Es no ver el todo del proceso, de cómo la vida misma es.

 

Ejercicio 2.- Otra forma de empezar a quitar estas barreras que nos impiden ver lo maravilloso que hay en cada una, es con la meditación METTA que quiere decir amor bondadoso. Cada vez que repetimos éstas palabras estamos plantando semillas que en algún momento florecerán. Repítelas cada vez que te acuerdes.

Ver la no perfección es parte de nuestra humanidad, pero no tenemos que tomar nuestros defectos tan personalmente, sino simplemente como regalos que de los cuales podemos aprender. Aunque que perdonarnos a nosotros mismos toma paciencia y práctica, mientras practicamos amor bondadoso plantamos las semillas que florecerán en su momento. Con comprensión permítete ser como eres. Perdónate como perdonarías a alguien que quieres mucho.

 

Ejercicio 3.-  Pasa un momento frente al espejo, mirando profundamente en tu reflejo, nota los juicios, reacciones habituales cada vez que aparezcan. Pero simplemente reconócelas y déjalas ir. Sinceramente di 3 cualidades que admires en ti… trata de ser lo más específico sin generalizar y nota las sensaciones que se producen en tu cuerpo. Respira estas sensaciones y tómalas.

Decir, por ejemplo: no debería estar sintiendo lo que siento, es irreal, porque las emociones surgen en respuesta de una infinidad de cosas complejas.  No decimos: Ahorita me late un ratito de miedo o unos minutitos de auto odio; las emociones surgen, pero LA ELECCIÓN DE CÓMO REACCIONAR ANTES ELLAS es donde podemos profundizar en el sufrimiento  con la autocrítica o abrazar cariñosamente ésta crítica. Y dejarla pasar como nubes en el cielo.

Hablarte con cariño es una de formas más importantes para despertar el gozo en tu vida.

El autor dice que en cualquier forma que empecemos éste proceso (o para otros continuarlo) vamos a ir entiendo que lo que experimentamos como “emociones negativas”  cuando son dirigidas con sabiduría  y apoyo, se convierten en un conocimiento más amplio de lo que somos….  no somos  solo la envidia, la soledad, miedo etc., que en momentos puede ser abrumador, también somos y tenemos dentro la presencia bondadosa que puede cariñosamente sostener nuestra confusión como una madre a un hijo.

Para el autor esta presencia es nuestra naturaleza básica, como la misma bondad.  Si todos tenemos momentitos de gratitud, generosidad, asombro, gozo cuando vemos algo lindo, o una acción noble…todo hemos sentido esto. Cuando nos callamos y escuchamos profundamente encontramos esto todo el tiempo, debajo de la confusión en nuestra mente, por esto la importancia del silencio…esta fuerza es el impulso dentro de nosotros que desea la felicidad, que celebra nuestro bienestar. El proceso de aprender a amarnos significa tener acceso  y  empoderar esta fuerza, para que dirija las elecciones en nuestra vida.

Entre más te abras para recibir todo el amor, más lo atraerás….

Mi deseo profundo para todos nosotros esta semana y en nuestro camino es: “Que aprendas a verte a ti mismo  con el mismo gozo, orgullo, y  amor incondicional que  el Ser en el que crees  ve en ti cada momento”

Marina Rojo

Awakening Joy . 10 Steps that will put you on the road to real happiness. Jamez Baraz & Shoshana Alexander. Editorial Bantam.