Meditación Vipassana

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BUDISMO THERAVADA.

Theravada, vocablo en lengua pali significa “Doctrina de los ancianos” (Thera: ancianos y Vada: doctrina o palabra, cuyo fundamento aparecen en el Canon Pali, el registro más antiguo y fiel de las enseñanzas del Buda Sakyamuni (Siddhatha Gotama).

De la tradición Theravada emanan la Meditación Samatha y la Meditación Vipassana.

Meditación

En las enseñanzas del Buda al hablar de meditación se habla de bhavana que significa “cultivo” o desarrollo” esto es cultivar y desarrollar las propias capacidades psicomentales para superar la insatisfactoriedad de las circunstancias internas y externas. Insastifactoriedad que a su vez, es consecuencia de una expectativa basada en una percepción incorrecta de la realidad. Este cultivo o desarrollo tiene esencialmente corregir esa percepción incorrecta, y su práctica comprende dos grandes ramas denominadas respectivamente Samatha y Vipassana.

Meditación Samatha.

Samatha             Significa

“serenidad”,        “calma”

“sosiego”            “tranquilidad”.

La meditación Samatha, o meditación de serenidad, persigue la realización  de estados de conciencia que se caracterizan por un grado cada vez más elevado de serenidad y sosiego de la mente.

En la meditación Samatha se distinguen ocho grados progresivos de abstracción o absorción mental, llamados Jhanas, que en pali significan literalmente “meditaciones” o “contemplaciones”.

Meditación Vipassana.

Vipassana está compuesta del prefijo Vi, “varias”, y Passana, “ver”, significa literalmente “ver todo”, “ver a la perfección”, o ver la cosas integralmente cabalmente, tal y como son. Vipassana nos lleva a la percepción de las tres características de todos los fenómenos  impermanencia (anicca),  insatisfactoriedad (dukkha), e insustancialidad (anattha). Vipassana a diferencia de la meditación de tranquilidad (samatha) conduce a la penetración de estas tres características de todos los fenómenos, a la verdadera característica del mundo condicionado y al Nibbana (Nirvana).

La mente del ser humano esta empañada, hay muchas impurezas, trabas, engaños e impedimentos en la mente, que la visión que surge de la misma es inevitablemente condicionada y, por lo tanto, distorsiona todo aquello que ve y percibe. Lo visto no es apreciado como tal y mucho menos en su modo final de ser. Lo visto es falseado por una percepción turbia, la interpretación y la imaginación. Los condicionamientos de la mente perturban  la percepción, oscurecen la visión y traban la comprensión real. Una visión oscurecida encadena en lugar de liberar y retroalimenta en la mente las llamadas las tres raíces de lo perverso: avidez (lobha), odio (dosa) y ofuscación (moha), impidiendo que se desplieguen las tres raíces de lo provechoso: no-avidez o desprendimiento (alobha), no-odio o amor y compasión (adosa), y sabiduría o claridad (amoha).

El oscurecimiento mental aviva los autoengaños, las tensiones, los venenos y los obstáculos mentales. Una mente en estas condiciones no es provechosa parta la vida cotidiana ni para la búsqueda de lo incondicionado, se anega en sus propias contradicciones sin conciliar, y una mente así ve lo permanente donde solo hay transitoriedad, (ejemplos- comer pastel, la muerte) los sustancial en lo insustancial y lo placentero en lo insatisfactorio. Es una mente incapacitada para ver, captar y comprender como surgen y se desvanecen los fenómenos existenciales. Se extravía en las dualidades y se instala en los impedimentos mentales  como: la ilusión de un ego permanente, la duda escéptica, el apego a los ritos, la malevolencia la concupiscencia  y otros.

Porque la mente no dispone de una visión clara, no es capaz de captar las tres características de la existencia, esas características básicas de todos los fenómenos según las enseñanzas de Buda: la insatisfacción o sufrimiento en su más amplio sentido(dolor, pena, aflicción, tribulación, etcétera.) la impermanencia o transitoriedad, y la insustancialidad o ausencia de entidad permanente o estable. En el universo de lo condicionado todos los fenómenos, según aprecio el Buda: son insatisfactorios, impermanentes y sin entidad. La sabiduría liberadora, capaz de poner término al sufrimiento, solo puede emerger de la pureza de la mente, que permite apreciar las cosas tal y como son, sin enmascararse con juicios y prejuicios, condicionamientos, e interpretaciones u opiniones.

En el Sayutta Nikaya, el Buda dice:

“No hay fenómeno, ni sensación, ni percepción, ni actividad mental ni especie ninguna de conciencia, que sean permanentes, estables, eternos e inmutables. En esto concuerdan todos los sabios del mundo y esto es lo que yo también  enseño”.

En el Aguttara Nikaya el Buda dice:

“Tanto si hay en el mundo perfectos como no los hay, los hechos son incontrovertibles y la ley de causa y efecto siempre es la misma: todo lo constituido es impermanente, todo lo constituido entraña sufrimiento, todo es sin entidad. Es decir, que todos los fenómenos materiales, todas las sensaciones, todas las percepciones, todas las actividades mentales, todo lo que constituye la conciencia, todo es impermanente, todo entraña dolor, nada tiene entidad.”

La práctica de meditación de la visión cabal Vipassana produce un cambio radical en nuestra vida privada y en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y a los demás. Se convierte en la herramienta idónea para despertar nuestra mente y liberarla de contaminaciones.

La meditación Vipassana disuelve y al final elimina la tensión, la frustración y el sufrimiento que oscurece y contamina nuestras vidas. Su práctica despeja la mente de contaminantes y va paso a paso aumentando las condiciones para una completa salud mental, restituyendo así en nosotros el amor por todos los seres vivientes. De manera directa y simple, la técnica se orienta a observar la actividad mental en forma natural, sin reacción sin juicio y sin apego a nada, con Atención Plena y Comprensión Clara de lo que está sucediendo en el presente. Vipassana nos muestra el arte de vivir momento a momento.

Durante el proceso no se elimina ninguna actitud mental que surja en la conciencia; los fenómenos físicos y mentales se observa tal cual son en su propia naturaleza, a diferencia de cómo reaccionaríamos en nuestra vida diaria. Realizada con esfuerzo pero de manera suave y gentil, la práctica nos lleva paso a paso aclarar el funcionamiento de los procesos de nuestra mente, surgiendo en ella de manera espontanea el conocimiento.

Vipassana nos enseña cómo somos y cómo podríamos llegar a ser. Es la luz que ayuda a iluminar la sima profunda y oscura de nuestra ignorancia; la barca segura para cruzar la orilla de la ilusión a la de la realidad; puente hacia la ultima verdad que es la única que nos proporciona el verdadero consuelo.

Cualquiera puede practicar este método de saneamiento mental sin importar cual sea su credo.

Bibliografía:

Curación Silenciosa:

Ginger Clarkson

La casa de meditación:

La Casa de Meditación Vipassana se funda en México en el año 1985, bajo la guía espiritual del muy Venerable Ajahn Tong Sirimangalo (Venerable Chao Khun Phra Raja Prommajahn)

Les agradezco humildemente la atención prestada a mis palabras…

Pepe Lara

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